Technology and Innovation

Blindsight de Neuralink iniciaría pruebas en humanos en 2026

“En los próximos seis o doce meses, haremos nuestros primeros implantes para la visión, donde, incluso si alguien está completamente ciego, podemos escribir directamente al córtex visualâ€, afirmó Elon Musk este 2 de agosto. Con ese anuncio, el fundador de la compañía volvió a proyectar el inicio de los primeros ensayos en humanos de Blindsight de Neuralink, un implante experimental diseñado para ofrecer percepción visual a personas con ceguera.

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Elon Musk acaba de soltar la bomba más loca de Neuralink:

“En los próximos 6 a 12 meses vamos a poner los primeros implantes de visión. Aunque estés 100% ciego de nacimiento, vamos a escribir directamente en tu corteza visual… y vas a ver.â€

“Y… pic.twitter.com/wbACAgNj4r

— Los ingobernables del caribe🌴 (@Losingoberm5nv) August 2, 2026

La declaración no significa que el implante ya haya sido probado en una persona. Se trata de una nueva previsión sobre el comienzo de los estudios clínicos, un cronograma que ha cambiado en varias oportunidades durante los últimos meses.

Su propuesta difiere de la de otras soluciones disponibles. En lugar de intentar reparar el ojo, la tecnología envía información visual directamente a la corteza visual mediante un chip conectado a una cámara externa. Si la región cerebral encargada de procesar las imágenes permanece funcional, este enfoque podría beneficiar tanto a personas que perdieron el nervio óptico o ambos ojos como, potencialmente, a algunos casos de ceguera congénita.

Cómo funciona Blindsight de Neuralink

La mayoría de las prótesis visuales actuales, como Prima, de Science Corporation, transmiten señales a través de la retina o del nervio óptico. Por esa razón, dependen de que esas estructuras conserven parte de su funcionamiento.

El enfoque de Blindsight actúa directamente sobre el cerebro. Estrategias similares también son exploradas por Cortigent —heredera del proyecto Orion de Second Sight— y Gennaris, desarrollado por la Universidad Monash, en Australia. La principal diferencia radica en la capacidad del chip, que integra hasta 3.072 electrodos, frente a los entre 60 y 473 utilizados por otros desarrollos comparables. Sobre el papel, una mayor cantidad de electrodos permitiría generar una percepción visual con mayor resolución.

También conviene separar los hechos confirmados de las expectativas. La designación de “Dispositivo Innovador†(Breakthrough Device) concedida por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) en septiembre de 2024 es un hecho verificable y agiliza la revisión regulatoria. Sin embargo, no constituye una autorización para comercializar la tecnología ni demuestra que su funcionamiento haya sido validado. El plazo de seis a doce meses corresponde únicamente a la previsión anunciada por Musk.

Además, no es la primera vez que se plantea un calendario para estos estudios. Durante 2025 se habló de iniciarlos antes de terminar el año y, posteriormente, se volvió a señalar 2026 como el horizonte para los primeros implantes. El nuevo anuncio debe interpretarse, por tanto, como una intención y no como una fecha definitiva.

Qué esperar de las primeras pruebas

Según Musk, las primeras versiones ofrecerán una resolución muy limitada, comparable con los gráficos de los videojuegos clásicos de Atari. El objetivo inicial no sería reproducir una visión completa, sino facilitar la identificación de formas, contrastes y siluetas que ayuden a la orientación.

Las promesas más llamativas apuntan a un escenario mucho más lejano. El empresario sostiene que futuras generaciones podrían permitir percibir luz infrarroja, ultravioleta o incluso capacidades similares a un radar, una comparación inspirada en el visor del personaje Geordi La Forge, de Star Trek. Hasta ahora, ninguna investigación independiente respalda esas posibilidades.

El anuncio también ha despertado cautela entre especialistas. La neurocientífica Ione Fine, de la Universidad de Washington, sostiene que incrementar el número de electrodos no garantiza automáticamente una mejor percepción visual, ya que el cerebro interpreta las imágenes mediante procesos mucho más complejos. En la misma línea, análisis publicados por IEEE Spectrum consideran que, aunque la empresa podría desarrollar uno de los implantes corticales más avanzados disponibles, las expectativas generadas superan lo que probablemente ofrecerán las primeras versiones.

La experiencia previa con Telepathy

El proyecto parte de una base ya conocida. La compañía ha implantado Telepathy, su interfaz cerebro-computador para personas con parálisis, en al menos 27 personas, de acuerdo con las actualizaciones divulgadas durante 2026.

Ese recorrido le ha permitido acumular experiencia clínica, desarrollar el robot quirúrgico R1 y consolidar su capacidad de fabricación. Aunque esos avances no garantizan el éxito del nuevo desarrollo, sí muestran que detrás de la iniciativa existe una infraestructura técnica y operativa considerable.

Lo que determinarán los ensayos clínicos

Por ahora, lo confirmado es que la tecnología cuenta con la designación de “Dispositivo Innovador†de la FDA, que la empresa dispone de experiencia previa con interfaces cerebrales y que planea iniciar estudios clínicos en humanos.

Lo que todavía permanece sin respuesta es cuándo estará disponible fuera de un entorno experimental, qué nivel de visión ofrecerá realmente y si algún día podrá acercarse a las capacidades descritas por Musk.

Blindsight de Neuralink representa uno de los proyectos más ambiciosos dentro del campo de las prótesis visuales corticales, una línea de investigación que avanza desde hace décadas mediante progresos graduales. Su verdadero impacto dependerá de los resultados obtenidos en ensayos clínicos revisados por la comunidad científica y no de las promesas realizadas en redes sociales.

Imagen: ENTER.CO / Generada con IA (ChatGPT)

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